domingo, 26 de julio de 2009

Teletrabajo y educación a distancia como parte del “survival kit”

El Gobierno de Puerto Rico ha basado su campaña para enfrentarse a la influenza AH1N1 en lo que han llamado el “survival kit”:

• No dar la mano (ni besar) al saludar.
• Utilizar sólo pañuelos desechables ya que el virus puede sobrevivir en la tela 15 minutos, durante los cuales puede pasar a otras superficies también y seguir reproduciéndose.
• Saber dónde y cuándo desinfectarse y/o lavarse las manos. Por ejemplo, luego de dar la mano a alguien.
• Saber dónde y cuando usar la mascarilla, particularmente si se está en los grupos de alto riesgo.
• Mantenerse a una distancia de seis pies o más de otras personas.

Yo le ha añadido a mi kit personal de “supervivencia” dos actividades adicionales que son muchas más efectivas que las estrategias que se han recomendado: el teletrabajo y la educación a distancia.

Y me imagino que en muchos contextos laborales, los empleados pueden realizar sus tareas sin necesidad de asistir a sus agencias. Y a pesar de que en la Isla el teletrabajo no tiene mucha aceptación, me parece que es un buen momento para comenzar a implementarlo a gran escala. Es posible que nos sorprendamos al ver los beneficios que puede tener el teletrabajo para nuestra sociedad.

En relación a la educación a distancia pues ya es tiempo de que pongamos nuestros esfuerzos para lograr que la mayor parte de nuestro pueblo esté conectado a Internet. Debe ser una prioridad del gobierno y un derecho de nuestra gente tener conexión a Internet. Más aún, cuando le pedimos a nuestro pueblo que se mantenga al día mediante información que está en páginas de Internet.

Si la mayor parte de nuestros hogares tuvieran servicios de Internet y nuestros maestros estuvieran capacitados para ofrecer cursos a distancia, nos podríamos dar el lujo de tener un semestre en donde los estudiantes pudieran tomar las clases desde sus hogares. Y esa experiencia provocada por una crisis, nos ayudaría a comprender que no necesitamos estar “en cuerpo presente” en la escuela para enseñar y aprender.

En el contexto universitario es mucho más fácil implementar el teletrabajo y la educación a distancia pero hemos perdido el tiempo defendiendo el paradigma del “cuerpo presente” como una manera de evaluar a los estudiantes, el personal docente y no docente. Esperamos que la próxima pandemia nos encuentre mejor preparados para aprender y trabajar a distancia. Es un asunto de vida o muerte.